La Boda de Mi Novia |
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13-06-2008 13:41
Por: OcioJoven
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Encontrado en: http://www.ociojoven.com/article/articleprint/992434/ |
Todo sobre La Boda de Mi Novia.
Tom (Patrick Dempsey) es un hombre de éxito que lleva una buena vida y sabe que siempre puede contar con Hannah (Michelle Monaghan), su encantadora mejor amiga y la única que es una constante en su vida. Es la situación perfecta hasta que Hannah se marcha a Escocia en un viaje de negocios por seis semanas… y Tom descubre asombrado, cuan vacía es su vida sin ella. Decide entonces, que cuando Hannah regrese de su viaje, le propondrá que se case con él, pero anonadado se entera de que ella se ha prometido con un escocés guapo y rico y que piensa vivir con él en Escocia. Cuando Hannah le pide a Tom que sea su “dama” de honor, él de mala gana acepta cumplir el papel… pero sólo para intentar conquistarla e interrumpir la boda antes de que sea demasiado tarde.
Todo sobre La Boda de Mi Novia
- Página 1. Sinopsis e Índice
- Página 2. Opiniones del Equipo OcioJoven
- Página 3. La Película
- Página 4. Rodar en Escocia
- Página 5. La Producción
Opiniones del Equipo OcioJoven
Lo de siempre (La Señora Onigiri)
En taquilla ha arrasado (por lo menos en Estados Unidos), así que suponemos que otras películas de corte similar y donde se sigan al pie de la letra los mismos giros de guión seguirán llenando las pantallas en el futuro. Pero si se estrenan en verano, cuando la cartelera se desangra con producciones demasiado encajonadas o poco atractivas, tampoco vamos a quejarnos. Al fin y al cabo, hay peores.
Opinión completa aquí.
La Película
En la comedia romántica de Columbia Pictures, La boda de mi novia, Tom (Patrick Dempsey) finalmente se da cuenta de que la mujer de sus sueños es la persona que ha estado allí desde siempre, su mejor amiga, Hannah (Michell Monaghan). Pero justo en el momento en que está listo para pedirle que se case con él, Hannah se compromete con otro hombre -el escocés Colín (Kevin McKidd)- y toma por sorpresa a Tom, pidiéndole que sea su “dama” de honor. Tom acepta, viendo esta situación como su oportunidad para estar cerca de la futura novia y conquistarla antes de que sea demasiado tarde. Hannah, contrariamente a lo que siempre creyó, empieza a darse cuenta de que Tom puede ser un candidato para el matrimonio y entonces tendrá que decidir entre casarse con su mejor amigo o con el hombre que se lo propuso primero.
“La decisión de Hannah, no es una decisión fácil” dice Neal H. Moritz, productor de La boda de mi novia. “Ambos, Tom y Colin son buenos tíos, los dos tienen sus méritos.”
“En el fondo, La boda de mi novia habla de esa idea de siempre, de que eres incapaz de ver el amor cuando está justo frente a ti”, dice el director Paul Weiland. “Tom es un hombre muy atractivo al que las mujeres se le dan fácilmente pero que no se compromete. Cuando Hannah conoce a otra persona, es cuando se da cuenta de que no sólo va a perder a su mejor amiga, sino de que en realidad está enamorado de ella, sólo que no se había dado cuenta. Todo el tiempo ha tenido el pastel y habría podido comerlo, pero súbitamente, alguien viene y se lo arrebata”.
“Desafortunadamente para Tom, descubre demasiado tarde que Hannah es el amor de su vida”, dice Dempsey. “Hannan cree en el amor verdadero y el matrimonio, y hasta el momento, Tom ha sido un mujeriego con serios problemas con el compromiso. Tom ha tenido muchas oportunidades, momentos perdidos, pero Hannah ha estado allí todo el tiempo. Ahora alguien arrebata a Hannah de su vida y el único recurso que le queda es ir a Escocia como ‘dama’ de honor y tratar de conquistarla.”
Monaghan apunta: “Realmente quería ser parte de este proyecto porque me encantó la historia y toda la gente que estaba involucrada en él. La extraña coincidencia es que esta situación ya la había vivido antes: cuando me casé, mi ‘dama’ de honor fue un hombre quien continúa siendo mi mejor amigo”.
Desde el principio, Moritz quiso hacer esta película con Patrick Dempsey. “Cuando nos llegó el guión, nos encantó el concepto”, recuerda Moritz. “Creímos que era una gran idea para una comedia romántica”. He sido un fan de Patrick Dempsey desde No puedes comprar mi amor (Can´t Buy Me Love), y luego trabajó en una película que hice, Sweet Home Alabama. Desde entonces, él comenzó a representar algo –no cualquiera puede interpretar al Dr. McDreamy- Patrick puede interpretar a un romántico o puede ser un granuja, pero de todas maneras te seguirá atrapando. Por supuesto él fue la primera persona con la que hablamos para el papel de Tom”.
“Patrick era absolutamente perfecto para este papel”, dice Weiland. “Siempre me he sentido sumamente impresionado por su habilidad para hacer cosas tan diferentes. Cuando él y Michelle están juntos, es una combinación apasionante. Ella está llena de vida y tiene un sentido del humor que iguala al de Patrick”.
Por su parte, a Dempsey lo atrajo el papel por la posibilidad de sacar a la superficie el granuja. “Tom lo tiene todo, justo hasta el momento en que Hannah se compromete con otro –entonces es cuando se da cuenta de que lo que parece perfecto en su vida no tiene sentido sin ella”, dice Dempsey. “Cuando se le hace patente la posibilidad de perderla, se queda realmente perplejo, y está dispuesto a cambiar su vida por completo para asegurarse de que ella continuará cerca de él. Creo que es una historia gratificante. Conozco a un montón de tíos ahí fuera que desearían haber sido lo suficientemente inteligentes y atrevidos, para retener a quien han dejado escapar”.
Con Dempsey a bordo, Moritz se dedicó a buscar a la persona perfecta para dirigir la película. Un colega le sugirió que viera una película titulada Sixty Six, dirigida por Paul Weiland. Moritz la vio, le encantó, se entrevistó con Weiland y contrató al director.
“Paul tiene una gran sensibilidad para la comedia y también tiene la sutileza necesaria para tratar las relaciones y el romance”, dice el productor. “Él es realmente capaz de darle credibilidad a una historia”.
“En el fondo soy un poco romántico”, se permite decir Weiland, “por eso dirigir una comedia romántica es algo que siempre quise hacer. Tom es un incapaz en el tema emocional al principio de la historia y hacia el final es capaz de confesar amor verdadero. Me gustó que se contara desde la perspectiva masculina, porque en la mayoría de las películas, es la chica la que termina con el corazón roto. ¡Es bonito ver que esto también le pasa al sexo opuesto!”
Dempsey afirma que “una de las cosas que hizo a este proyecto tan satisfactorio fue trabajar con Paul. Varias veces algunos detalles surgieron en el último momento, cuando fuimos capaces de darle carne con un poco de improvisación. Es desafiante y divertido pasar por este proceso y descubrir dónde está el humor y al mismo tiempo tener a Paul que fácilmente tenía toda la situación bajo control”.
Un ejemplo perfecto es una escena en la que Tom, en su papel de ‘dama’ de honor, acompaña a Hannah a elegir un tipo de porcelana y una vajilla de plata. Recuerda Weiland: “Leí en algún sitio que Dempsey sabía hacer juego de malabares, así que le sugerí que los hiciera con los inmensos platos de la loza. Fue increíble durante numerosos ensayos. Por suerte o por desgracia, se le cayeron todos los platos en la primera toma, pero fue perfecto en las otras”.
“La idea surgió la mañana en la que estábamos rodando la escena”, dice Dempsey. “Paul me preguntó si sabía hacer juegos de malabares y cuando asentí, él dijo, ‘¿por qué no tratas con los platos?’ Le dije que hacía tiempo que no practicaba, pero construimos la escena en torno a esa idea. Y esto cambió la dinámica de toda la escena”.
Hannah, la mujer que Tom descubre repentinamente que no sólo es su mejor amiga sino el amor de su vida, está interpretada por Michelle Monaghan. “Hannah no quiere tomar a Tom realmente en serio”, dice ella. “Ella tiene el sentido del humor suficiente como para divertirse con las historias de sus aventuras. La verdad es que ella sí siente algo por Tom pero nunca lo demuestra. No ve ningún potencial para una relación a largo plazo porque él no cree en el matrimonio y ella, con todo su corazón, sí. Es la conocida historia de la gente que no aprecia al otro hasta que éste ya no forma parte de su vida”.
Dempsey disfrutó muchísimo actuando frente a Monaghan. “Nos reímos mucho”, dice él. “Lo que la hace tan divertida es que es una actriz muy valiente, se apunta a todo”.
Según el productor ejecutivo, Callum Greene, La boda de mi novia es una historia dulce e irresistible con dos actores muy entretenidos de ver. Creo que esta es la clave. Ambos, Patrick y Michelle son actores con mucho talento que se acoplan muy bien. Te hacen reír y son irresistiblemente atractivos”.
Monaghan dice que Paul Weiland le dio a La boda de mi novia la mezcla justa entre humor, sentimiento, payasadas y elegancia. “Adoro a Paul totalmente” dice ella con una enorme sonrisa. “Me hizo sonreír y reír tontamente todos y cada uno de los días –simplemente disfruté estando cerca suyo y siendo dirigida por él. Tiene una sensibilidad maravillosa, que no se encuentra en el típico director de comedias románticas; él aporta algo único a la película, una visión y un tono europeos”.
Kevin McKidd, que interpreta el papel protagónico en la serie Roma de la HBO y actualmente protagoniza la serie de la NBC, Journeyman, es el tercero en discordia en el triángulo amoroso de La boda de mi novia. Es Colin, el escocés que se enamora de Hannah y le pide su mano después de seis semanas de torbellino. Weiland dice, “estaba buscando a alguien que no fuera evidente para el papel de Colin. Quería un hombre serio, fuerte y apasionado. No podía ser alguien a quien el público odiase inmediatamente porque necesitaba a alguien que fuera un digno adversario para Tom. Colin es también rico, pero tiene mejores modales y es más sincero. Él parece ser el tipo de hombre que Hannah había estado esperado, fuerte y siempre disponible para ella, no importa la situación”.
McKidd opina que, “a primera vista, Colin es el hombre perfecto. Es dueño de un castillo fantástico y de unas magníficas tierras en Escocia. Su familia ha sido dueña de una famosa destilería de whisky escocés por generaciones y es muy distinguido. Es casi un noble, de clase alta y proveniente de una familia de mucho dinero por generaciones”.
El actor admite que el papel supuso una ruptura con el tipo de papeles que normalmente interpreta. “Al principio estaba un poco nervioso, porque siempre he hecho películas serias e intensas”, dice. “En La boda de mi novia, iba a trabajar frente a Patrick, un gran actor que ha estado en muchas comedias y películas románticas. El tiene un maravilloso don para inventarse cosas y resultar gracioso. Yo estaba nervioso al principio, pero Patrick me hizo sentir muy cómodo”.
Con estos dos coprotagonistas. Monaghan dice que entrar en el papel de Hannah fue pan comido. “Fue muy fácil enamorarme de estos dos hombres. Ambos, Patrick Dempsey y Kevin McKidd son extremadamente encantadores. ¿Cómo puede ser de difícil para una actriz interpretar un papel como éste?”
Un momento memorable para McKidd fue cuando el escocés aprende a hacer mate en baloncesto. “En una primera versión del guión, mi personaje jugaba al golf, que para un escocés es algo muy natural. Luego lo cambiaron a baloncesto, y pensé, ‘¡tío, esto será duro!’ Lo bueno es que tengo una buena coordinación entre ojos y manos, por lo cual, al menos pude atajar la pelota. Afortunadamente, en el momento en que estaba por rodar esa secuencia estaban echando un poco de baloncesto en la televisión. Eso, un gran coordinador de dobles y la magia del cine, me convirtieron en ¡una estrella del baloncesto!”
Otra casualidad mágica sobrevino cuando Weiland descubrió que McKidd tenía una maravillosa, aunque sin cultivar, voz para cantar. En la escena original del guión, Colin, durante una gran fiesta en el castillo recitaba un poema de Robert Burns a su futura esposa. McKidd, en su lugar, cantó una tradicional canción escocesa, “Love is Like a Rose” (El amor es como una rosa), dejando a todos con los ojos húmedos, ¡tanto a los actores como a los técnicos!
“Colin realmente cautiva a Hannah” dice Monaghan. “Ella ha estado esperando a su príncipe azul y piensa que al fin lo ha encontrado en Colin. Él es alguien nuevo en su vida, fresco, inesperado y encantador. Juro que cuando Kevin cantó ‘Love is Like a Rose’, derritió mi corazón durante cada toma. Es simplemente adorable, y ¡ese acento! Cupido ha puesto a Hannah justo en el medio de estos dos hombres”.
Alrededor de estas tres estrellas, los realizadores ficharon a un par de actores veteranos para interpretar a los padres: Sydney Pollack es el padre de Tom y Kathleen Quinlan es Joan, la madre de Hannah.
“Sydney y Kathleen son actores de gran calibre”, agrega Moritz. “Los dos tienen numerosas escenas con Patrick y Michelle que le dan peso y credibilidad a la historia. Fue una gran decisión por parte de Paul contar con actores que fueran capaces de levantar con tanta fuerza esas escenas”.
“Conozco a Sydney desde hace un tiempo”, dice Weiland, “y casualmente, tengo otro proyecto que está produciendo su compañía. Él es muy gracioso en el papel del padre de Tom, pero tengo que admitir que tenerlo en esta película me ha dado bastante miedo porque, básicamente, he tenido que dirigir a uno de los directores ¡más famosos del mundo! Pero él fue muy divertido, muy colaborador e increíblemente gracioso”.
“Me ha honrado que Kathleen Quinlan aceptara el papel de la madre de Hannah”, continúa Weiland. “No es un papel muy grande, pero es importante, porque ella ve que tal vez su hija va a cometer un error al casarse con Colin. Pero tampoco está segura acerca de Tom –a pesar de que a Joan le gusta el aspecto disoluto del personaje de Patrick y siente afecto por él- No podría asegurar de que lo quiera como marido de Hannah. Tal vez sea el caso de que no hay nadie lo suficientemente bueno para su hija, pero creo que Joan siempre ha sentido que su niña merecía algo mejor. Al final se da cuenta de que Tom es la parte más importante en la vida de Hannah, y que no es fácil encontrar una mejor combinación que esa”.
Rodar en Escocia
Desde el principio, dice el productor Neal H. Moritz, los realizadores han intentado rodar la parte del desenlace de La boda de mi novia en Escocia, donde transcurre la acción. “Simplemente no había manera de que se pudieran construir los decorados o encontrar las localizaciones que estuviesen a la altura de donde al final rodamos la película”, dice. “Estar en un entorno tan bello ayuda enormemente a la historia y además permite a los personajes encontrarse con lo que realmente son y lo que deberían estar haciendo. Otorga una atmósfera de credibilidad y hace que se produzca la magia”.
“Escocia, se convierte, definitivamente, en un personaje de la película”, dice Patrick Dempsey. “Puedes sentir la diferencia cuando estás allí. El agua, el campo –no se parece a ningún otro sitio- y la gente del lugar fue estupenda. No pude entender una palabra de lo que decían, con su cerrado acento escocés, pero eran muy, muy majos”.
El equipo rodó en el castillo de Dunvegan en la isla de Skye durante cinco días. Y aunque hay solamente 12.000 habitantes en la isla, la producción de La boda de mi novia rodó con un equipo de 250, 25 actores y 300 extras. “Nos tuvieron que dividir en más de 50 diferentes hoteles, bed & breakfast y posadas. Fue una asombrosa proeza para llevar a cabo”, dice el productor ejecutivo, Callum Greene.
El castillo de Dunvegan es una fortaleza construida en la idílica orilla de un lago. Se dice que es el castillo habitado más antiguo del norte de Escocia y ha estado ocupado desde hace más de siete siglos por los jefes de los MacLeod y aún continúa siendo la ancestral casa del clan. Fue en sus extensas tierras donde se rodaron las escenas de los juegos típicos escoceses y la emocionante escena entre Tom y Hannah.
Paul Weiland recuerda: “Miras hacia atrás a lo lejos de los campos del castillo de Dunvegan y es como un cuento, un festín para los sentidos. Para mí, el efecto visual de la película necesitaba ser parte de todo el conjunto. Creo que muchas comedias románticas están rodadas de una manera plana y eso es aburrido. Yo quería que tuviera textura. Quería crear un mundo que todo el que lo viera pudiera pensar, ‘no me importaría nada vivir ahí’”.
Kevin McKidd, que se crió en la parte este de Escocia, se sintió feliz de tener la oportunidad de trabajar en la tierra en la que nació. “Cuando el sol brilla en Escocia, es el lugar más bello del mundo”, afirma. “Creo que está muy bien mostrarle al público que Escocia es un país romántico y mágico. No se podría copiar esto en ningún otro sitio del planeta”.
Mientras estaban en Skye se produjo un pequeño milagro en el rodaje. Con muchísimas localizaciones exteriores para rodar con cientos de extras, no cayó una gota de lluvia (a pesar de que el lugar tiene una media de precipitaciones de entre 1500 y 2000 mm. por año). Los lugareños no lo podían creer. Y mientras no caía gota en Skye, en la frontera con Inglaterra había inundaciones y llovía a mares.
En cuanto a la secuencia de los juego escoceses, Moritz dice: “Es una tradición escocesa que cuando alguien se va a casar, el novio tiene que ganar a los juegos escoceses para tener el derecho de desposar a la novia. Tom trata de probar su valor participando en unos juegos en los que ningún americano había participado antes, como el caber toss o el braemar stone (juegos que forman parte de los tradicionales juegos escoceses) y también en un muy reñido juego de cuerda (en donde dos equipos tiran de una soga).
“Le quería dar a la escena un sabor genuino”, dice Weiland. “Los juegos escoceses se supone que son muy divertidos, con todos los participantes vestidos de gala con sus kilts y sus trajes renacentistas, pero Tom se lo toma muy en serio, creyendo que puede vencer a Colin en alguna de las modalidades y que al salir victorioso de los juegos tendrá una oportunidad de ganarse a Hannah. Por supuesto, las cosas no salen tal y como él las había imaginado”.
Mientras se rodaba en Skye, el equipo también rodó en el pequeñísimo ferry Glenachulish, que cruza el Sound of Sleat uniendo Kylerhea y Glenelg. El ferry es el más antiguo que se conoce en la historia de Skye, remontándose hasta por lo menos el año 1695.
La Producción
El equipo que ha ayudado a Weiland a llevar a la gran pantalla La boda de mi novia fueron, el director de fotografía Tony Pierce-Roberts y las diseñadoras de vestuario Penny Rose y Rebecca Hale, todos ellos han colaborado previamente con el director. Así como la diseñadora de producción Kalina Ivanov, que trabajó el año pasado en el éxito sorpresa Pequeña Miss Sunshine (Litttle Miss Sunshine).
Ivanov dice que el aspecto de la película está definido por cada uno de los personajes. “Utilizo un color de la paleta muy específico, porque siento que color es emoción”, dice. “Cuando leo el guión, tengo diferentes sensaciones acerca de lo colores de los personajes. Trato de poner esa paleta de colores a lo largo de toda la película. Cada personaje tiene su propio arco narrativo, y también lo tienen mis colores. Ellos también cuentan una historia”.
Cuando se pusieron en contacto con ella para esta película, Ivanov creó una galería de imágenes en su Web para que Weiland pudiera verla. En la reunión siguiente con el productor y el director, se dieron cuenta de que tenían una visión muy similar acerca de los personajes, el humor y la elegancia del guión.
“Una de las cosas que me impactaron”, dice Ivanov, “fue la oportunidad de crear dos mundos diferentes. Uno es el mundo de Tom, que es muy contemporáneo. Él es un hombre adinerado y creativo. El otro es el tradicional mundo escocés basado en siglos de tradición y de dinero heredado de generación en generación. Era el dinero “nuevo” de Nueva York que está a la moda, es vibrante y audaz versus el “viejo” dinero, serio, conservador y pasado de moda de Escocia”.
“Una de las cosas de la que me siento más orgullosa es de haber encontrado el loft para la casa de Tom”, continúa Ivanov. “Encontramos un espacio que tenía la mejor estructura que puedes imaginar, con techos muy altos y en varios niveles. Eran dos lofts unidos. Me di cuenta de que tirando abajo la pared podíamos conectar fácilmente los dos espacios y conseguir con ello un ambiente increíble de arquitectura totalmente neoyorquina”.
“Era una cáscara vacía que me permitió crear el estilo de Tom. También quería crear fluidez en él. Construí muchas estanterías, una biblioteca entera que se curvaba alrededor de la habitación. Hizo que la habitación fuera más cálida y acogedora y le dio una sensación de creatividad y emoción. Porque es un soltero con dinero, quise darle lo último en tecnología, así que también diseñé una estantería curvada para DVDs y escaleras metálicas. Además creé ‘la’ cocina para un soltero, un espacio que quita la respiración y que probablemente no haya sido usado nunca, y un inmenso botellero”.
Con mucha suerte, después de crear el espacio, Ivanov encontró un edificio en Nueva York cuyos exteriores combinaban a la perfección con las ventanas interiores del loft en L.A.
Cuando llego el momento de crear los espacios escoceses, Ivanaov se empapó de historia. “La inspiración para la paleta de la parte escocesa de la película, fue la clásica tela de cuadros de la familia que aparece en la película”, dice. “La tela tiene un verde maravilloso, un poco de azul y unas líneas rojas que recorren la trama, reservé entonces el color rojo hasta llegar a Escocia. Para la boda, la mayoría de las flores que elegimos fueron rosas rojas, además del tradicional cardo, que eran nuestros azul y verde”.
A pesar de que el castillo de Dunvegan, en la mayoría de los planos, representa el exterior de la casa de Colin, Ivanov comenta que encontrar localizaciones para los interiores no fue fácil. “En la creación del castillo hubo muchísima ‘magia del cine’, utilizamos cuatro o cinco estructuras para obtener la que necesitábamos”, dice. “Al buscar castillos y leer libros acerca de la arquitectura escocesa, una de las cosas de las que me di cuenta es que cada castillo tiene muchas capas en él, añadidas a través de la historia. Si el castillo original fue construido en el siglo XIII, un techo estilo Tudor fue agregado en el siglo XV y luego en el XVIII pudo haber sido redecorado y utilizado el primer papel pintado, y entonces en el siglo XIX entra la fontanería. Por lo que hay una tremenda cantidad de estilos diferentes en cada castillo. La planta baja puede parecer del siglo XIII pero la segunda planta puede ser completamente del siglo XIX o XX”.
Entre todos los castillos ingleses y escoceses que conforman el interior de la casa de los McMurray, el castillo de Broughton, cerca de Oxford en Inglaterra, es el que encontramos con un vestíbulo de piedra en el estilo escocés más tradicional.
Así y todo, la segunda planta de Brougthon no servía para el propósito de los realizadores. Entonces entra en escena el tercer castillo, Dorney Court, con unas habitaciones más íntimas. Poniendo piedras falsas sobre las paredes de ladrillo y madera de los pasillos, para que combinaran con la piedra del castillo de Broughton, las habitaciones se convirtieron exactamente en lo que los realizadores estaban buscando.
En algunos pocos exteriores, la casa de Colin es otro castillo escocés, Elian Donan, que se levanta en una elevación de rocas en las aguas de Lochalsh en Skye. “Se convirtió en una especie de cubo de Rubik, poner todas estas piezas juntas para asegurarnos de mantener el mismo sentimiento ‘escocés’ que tuvimos cuando estábamos investigando,” dice Ivanov. “Pero esta es la magia que los diseñadores de producción son capaces de crear.”
El director de fotografía Tony Pierce-Roberts, BSC, que tiene dos nominaciones a los Oscar® en su haber, fue el encargado de poner la luz a La boda de mi novia. A diferencia de muchas comedias románticas, La boda de mi novia ha sido rodada de una forma bella, suntuosa y profunda.
“Paul fue muy agudo al no querer hacer una película que se viera muy brillante. No quería lo que él llama “luz de comedia”, dice Pierce-Roberts. “Quería que se viera real y creíble”.
Encontrar y luego iluminar el loft de Tom fue otro desafío para el director de fotografía. “El loft que Kalina encontró para Tom fue fabuloso”, explica. “Era enorme, pero muy difícil de iluminar porque tenía 15 plantas de altura. Las ventanas eran de una deliciosa forma hemisférica de esas que encuentras en los viejos lofts de Nueva York, así que eso funcionó bastante bien”.
Para la escena de la boda en la azotea, Pierce-Roberts trabajó en equipo con la diseñadora de producción para iluminar la escena naturalmente. “Kalina había hecho un dibujo para mostrar la manera en la que iba a decorarla y qué tipo de luces pensaba utilizar”, apunta. “Pude utilizar casi todas sus lámparas y apliques como fuentes de luz. Eso hizo la escena más bonita y mucho más romántica, de hecho iluminó casi toda la acción en segundo plano y a los extras. Funcionó muy bien”.
“Tenemos tres bodas en esta película”, explica Weiland. “Cada boda tenía que tener su propio tema. Obviamente, la última era la más importante. Queríamos que se sintiera la libertad, por eso la rodamos al aire libre y de noche. Transcurre en Nueva York con un hermoso perfil de la ciudad. Está bellamente iluminada, tiene unos efectos de luces magníficos y es increíblemente romántica. Quería que el público tuviera la sensación de que la escena no era sólo un festín para la vista, sino también para el corazón”.
La mayor colaboración en la película fue la que hubo entre las dos diseñadoras de vestuario. Penny Rose que fue la responsable de la parte americana y Rebecca Hale, quien estuvo a cargo una vez que el equipo llegó al Reino Unido.
“Cuando pienso en ello”, dice entre risas Weiland, “hice pasar a Patrick algunos momentos terribles: lo he tenido desnudo y vestido con un faldita escocesa”.
“La verdad es”, dice Rose, “que nosotros estamos allí solo para ayudar a los actores a encaminar el “look” que sus personajes tienen en la película. Nosotros no imponemos nada. Un actor se envuelve en lo que nosotros le damos y entonces ellos lo convierten en el personaje. En realidad está todo en el actor”.
“El personaje de Michelle necesitaba tener una progresión desde el principio de la historia hasta el final en el que se transforma en alguien más glamouroso”, continúa. “Creo que es importante tener en cuenta que como restauradora de arte, probablemente, ella no gana mucho dinero, por eso tratamos de evitar marcas de lujo. Al principio, ella es como la vecina de la puerta de al lado y luego se va transformando en alguien más chic a medida que se desarrolla la historia”.
“La boda de un miembro de la aristocracia escocesa”, explica Rose, “se puede asumir como un tema bastante extravagante. La boda escocesa tendría que ser casi ‘real’ en su glamour. Vestimos a Hannah con un glamuroso vestido de seda, tafetán y organza. Vi un vestido de novia en la revista “Vogue Sposa”. Me puse en contacto con ellos en Italia y me dieron los datos del Atelier Aimee, una tienda que acababa de abrir en Nueva York. Los vestidos de las damas de honor fueron de Vera Wang”.
En contraste con el sofisticado vestido que Hannah lleva puesto para la boda escocesa, está el vestido simple y elegante que usa para casarse con Tom, diseñado por Seila Yang.
Rebecca Hale estuvo a cargo de la selección del vestuario de La boda de mi novia en el Reino Unido. “Durante más de un mes, Penny y yo hablamos de lo que ella estaba haciendo”, dice. “Tuvimos que hacer una división muy obvia entre Escocia y América”.
Según cuenta Hale, ella y Rose al principio hablaron de no poner ninguna tela escocesa hasta la boda. “Generalmente, los escoceses no están vestidos desde la cabeza a los pies en faldas y telas escocesas. Las utilizan para las bodas y ceremonias. Pero hablé con Paul de este tema. El siempre había querido que los escoceses parecieran casi “alienígenas” para los americanos, y mostrar las diferencias entre las dos culturas, y así lo hicimos. Ambas sentimos que para la llegada de la familia de Hannah y para la boda, deberíamos vestir por entero a la familia de Colin en las telas escocesas de los McMurray, tweeds y pantalones a media pierna, que son los “calzones” que ellos usan”.
Hale se dio cuenta en sus investigaciones de que los hombres durante el día utilizan más el tweed que las telas escocesas. Uno de los miembros de su equipo escocés descubrió en el norte de Escocia una pequeña tienda increíble, con cientos de telas gruesas en el fondo. “Ya no se encuentran este tipo de telas en ningún sitio”, dice Hale. “Para mi fue un descubrimiento fascinante. El tweed de Harris se hace allí y se fabrica especialmente para cada familia”.
Para la tela escocesa de los McMurray, Hale e Ivanov, miraron entre más de 80 telas escocesas pertenecientes a los clanes de Murray antes de elegir uno muy sutil en el que predomina el verde con unas pinceladas de azul y rojo. “Fuimos a House of Bruar, que es una especie de centro comercial donde hacen kilts. Una de las mujeres estaba casada con el mayordomo de un hombre de la zona. Es en conversaciones de este tipo cuando realmente te enteras de lo que la gente usa y de cómo lo usa”.
La tela escocesa elegida para el personaje de Patrick Dempsey se llama Royal Stewart. “Es una tela militar, la que llevan los gaiteros. Cuando la gente se imagina una típica tela escocesa, es en la Royal Stewart en la que normalmente piensan”, continúa Hale.
Para la secuencia de los juegos escoceses, Hale dice, “Paul sólo dijo una palabra: ‘medieval’. Porque llevo trabajando con él mucho tiempo, y porque sé que le gusta jugar con el sentido del humor de la gente, lo pillé inmediatamente. Alquilamos muchos de los trajes en los teatros, porque es una forma más imaginativa de vestuario. Encontramos máscaras, trajes de bufón y muchas cosas más en la Royal Shakespeare Company”. El mayor desafío para Hale fue vestir a más de 250 extras con diferentes tipos de pantalones renacentistas, vestidos y exóticos sombreros y cascos.
Para el divertimento de los americanos también se agregaron algunas palabras usadas en el set inglés, por no mencionar un par de palabras celtas que se les pegaron en Skye. Los carpinteros son “chippies”, los electricistas “sparks” (chispas), a los niños en Escocia se les llama “bairn” y muchas variantes y peculiaridades a lo largo de las islas británicas.
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