|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Reseñas |  Fantasía |  Ficción |  Terror y Suspense |  Poesía |  Otros Relatos |  Opinión |  Ranking |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Libros

Capítulo VII. Loshdrowl. La nueva religión


Relatos de Fantasía

03-08-2003 17:59
Por: Zerat Aratkal

Por fin, otro nuevo capítulo de la esperadísima saga de Solmin. En este se narra el surgimiento de una nueva religión (¡los de mundos fantásticos también pueden ser protestantes!)

También cuento la legendaria historia del reino elfo.

VII. Las guerras Apóstatas.

Desde la llegada de Zylia los hombres habían vuelto a creer en los dioses en busca de un consuelo y una esperanza tras la agonía sufrida durante las Guerras contra los Cinco Señores Negros y la Invasión del Wuagh; pero un hombre, un solo hombre estaba destinado a traer de nuevo el caos.
Ölbrem; nadie sabe de donde vino, algunos dicen que de los Picos del Aullido, otros de Gâdnarok y algunos gustan de emparentarlo con las Tierras Áridas.

techPor fin, otro nuevo capítulo de la esperadísima saga Solmin. En este se narra el surgimiento un
Se acercó una mañana al pórtico de la catedral de Tarantus de Bradna-Treev y clavó allí una proclama.

“Yo Ölbrem, antaño clérigo de Tarantus, señor de la honesta lucha y la justicia aquí proclamo:
Todos los hombres están equivocados. Los dioses no existen, o si existen nos han abandonado. Ninguna divinidad habría permitido las penalidades a las que nos hemos visto sometidos.
¿Donde está el poder de Noge-Tiamei señor del firmamento nocturno cuando este se vio profanado por la Caída de la Montaña de Cristal?
¿Donde la compasión de Shinai en la Diáspora?
¿Donde la justa y caballerosa lucha que patrocina Tarantus en la guerra contra los Cinco Señores Negros?

Los dioses no existen, y estamos abandonados a nuestro destino; nadie nos ayudará salvo nosotros mismos.
Los grandes jerarcas, tanto de la Iglesia como de la realeza negarán mis palabras buscando manteneros engañados bajo su yugo. Os dirán que los poderes clericales provienen de los dioses.
Yo niego eso. Nuestras facultades son fruto de la condición divina inherente a cada ser humano; afirmar que cada vez que curo a alguien es debido a Tarantus es similar a afirmar que es el guano de murciélago lo que provoca la bola de fuego y no la voluntad del hechicero.”

Cuando Ölbrem salió de la plaza cinco clérigos le salieron al paso y le conminaron a rendirse para ser arrestado y juzgado por el Tribunal eclesiástico por incalificable blasfemia.
Ölbrem sonrió tras su barba y aferró su martillo de guerra, símbolo del clero a Tarantus. Ante su negativa los guardianes del templo sacaron también sus armas y cargaron contra él.
Sin embargo el clérigo invocó el Golpe de Justicia, la mayor bendición del dios y con un barrido de su martillo que ante su gesto se prendió de plateadas llamas derribó a sus oponentes y salió corriendo por entre las callejuelas, sin saber que sus acciones tendrían más repercusiones de las que él esperaba.

Ahora, yo, Antonicus haré un importante inciso en esta recopilación y pasaré a hablaros de aquellos de los que aquí poco se ha contado, aunque mucho mencionado.
Cuentan los bardos de los antiguos salones daernit que al principio ellos vagaban solos por el mundo y la vasta tierra les pertenecía. Todo era un inmenso bosque y los daernit coexistían en plena naturaleza con los animales y las bestias.
Los Primeros eran solitarios, pues eran pocos en comparación con la tierra que abarcaban y sus reyes eran más solitarios aún.
Todos los daernit rendían pleitesía a Rigael, cuya cuna era la más pura de toda la Tierra y cuyos ojos se fundían con su arco haciéndole el mejor tirador del mundo.
Había cazado todo lo posible, pero una leyenda entre cazadores le sobrecogía y ocupaba sus sueños.
Se decía que un bello pájaro habitaba los bosques; un ave tan astuta y hábil que solo el mejor cazador le había conseguido arrancar una pluma de la cola. Desde que Rigael vio la larga y bella pluma su mente solo pensó en cazar al ave…
Veinticinco años el rey de los daernit persiguió al pájaro de este a oeste y de norte a sur. Finalmente lo arrinconó en las costas del Mar del Caos y la miró a los ojos mientras le apuntaba con una flecha.
Y fue en ese momento cuando se dio cuenta de que amaba a aquel pájaro, a la némesis que tanto había perseguido y que tanto le había obsesionado.
Pero el destino es amargo y entre las sombras aguardó a Rigael golpeándole con crudeza, pues boquiabierto tembló ante el descubrimiento y la saeta salió disparada clavándose en el pecho del ave.

Durante unos agónicos instantes Rigael contempló como la criatura cayó desde la rama y se precipitó al suelo. Él corrió tras ella y la acunó entre sus brazos llorando ante la muerte del ave. Después rugió ante su destino y sacando su cuchillo se dio muerte a su lado. La sangre de ambos se unió en un pequeño reguero que llegó hasta el mar.
Cuando las dos sangres mezcladas fueron besadas por las casi rojizas olas un estallido de luz se produjo y dos criaturas nacieron allí mientras la marea bañaba sus pies.
Eran seres de forma daernit, aunque emplumados y con pico y alas que contemplaron a sus fallecidos progenitores con ojos vidriosos.
- Keeen.- dijo el macho mirando a Rigael.
- Kuu.- contestó la hembra picoteando a su madre intentando despertarla.
Los seres se internaron en los bosques en busca de un hogar, y desde entonces fueron conocidos como kenkus, que según los bardos daernit en el idioma de aquellas criaturas significa Padre y Madre.

Cuando los daernit dieron a Rigael por muerto tras medio siglo de ausencia sus hijos Olverion y Frarámbir tomaron el poder e intentando no abocar a los suyos a una guerra civil compartieron el trono, al igual que hicieron los hijos de estos y sus nietos y los nietos de sus hijos, y así hasta el presente.
Poco podían imaginar los dos grandes señores que un humano daría al traste con este intento de mantener a todos los daernit unidos.

Pues Namteril, descendiente de Frarámbir y rey de los daernit, ante la noticia de lo hecho por Ölbrem, consideró las ideas de este y tras madurarlas se las comentó a su primo, Filturiel, el descendiente de Olverion. Este estalló en furia cuando escuchó las blasfemas palabras de su primo y viendo una oportunidad para poder sustituir la férrea institución bicrática lo denunció ante el pueblo y la corte daernit.
Muchos lo juzgaron con severidad y aconsejaron destituirle o algo más rotundo, pero muchos apoyaron a Namteril y le aclamaron como monarca único en vistas de que su primo quería mantener a su pueblo en la ignorancia. La corte no consiguió solucionar la guerra verbal en parte gracias a los propios conflictos entre sus miembros más egoístas, que vieron una oportunidad de ganar algo más que una discusión sobre teología.
Las espadas se desenvainaron y en los bosques de la península de Ikita se vertió la sangre, hermano contra hermano en una cruenta guerra civil que duró dos años.
Finalmente Namteril, apoyado por tantas personas que no pudo echarse atrás en sus afirmaciones declaradas con buena fe, optó por el exilio autoimpuesto si con ello conseguía traer la paz a la nación daernit.

Los agradecidos seres de Hewel-Lackard, que habían aceptado la teoría de Ölbrem y en recuerdo al permiso de talar los bosques daernit para construir sus barcos en la Diáspora, le brindaron su hogar y Namteril partió allí con su gente, estableciendo en el bosque central de la isla la corte de los doernit, los “negados por los daernit”. Este pueblo se hizo viajero y ahora, aunque la corte sigue teniendo su sede en el Bosque de la Fe Perdida, es posible encontrar a los doernit en cualquier lugar del continente, con un buen par de botas en los andarines pies, una melodía en los sonrientes labios y un alegría en el batiente corazón.

techPor fin, otro nuevo capítulo de la esperadísima saga Solmin. En este se narra el surgimiento un
Mientras Filturiel permaneció en sus bosques e hizo demoler el trono de piedra de su primo, instaurando una férrea monarquía aislacionista que chocó con los intereses de Vril-Yumtei, los cuales se encontraron de improviso con las cortadas carreteras a los bosques con los que siempre habían comerciado y todo intento de reabrir el mercado fue recibido con aguzadas flechas que mataron a los emisarios.

Muchas cosas ocurrieron en el resto del mundo en los dos años de aquella guerra fratricida. Ölbrem recorrió muchas naciones y predicó su palabra, y fue llamado Profeta en algunas y Apóstata en otras.
Los hijos de Toryn, los enanos, le recibieron con los brazos abiertos, sin embargo, cuando su predicación alcanzó oídos de los más altos reyes se decretó su expulsión de la montaña evitando profanar la Casa de Toryn con su sangre derramada. Una amplia facción de los enanos le acompañó y convivió con él en las laderas exteriores escuchando sus palabras y llorando amargamente la pérdida cuando marchó a predicar al Rahara. Desde entonces la raza enana ha estado escindida en dos grandes grupos, los Throk (Iluminados) y los Farok (Expulsados).

Las espadas de los Caballeros del Ocaso, aquellos jinetes nocturnos de negras armaduras aguardaron a Ölbrem en las Tierras Áridas y solo la sabia utilización de todos sus poderes le permitió escapar con vida de aquellos terribles hombres ansiosos de sangre. Así pues huyó de la región de las ardientes arenas, no totalmente convencido de que Aquel al que adoraban estos no existiese en realidad.
Cruzó la selva en dirección sur, pero los sarthan le negaron asilo y mandaron cazadores tras él, esperando sacrificarle ante la Montaña de Cristal, para que fuese consciente de su tremendo error, pero los hombres de Reujv-Urathas le encontraron perdido y acosado en la jungla, que ya casi alcanzaba las montañas de los enanos. Sin que sus escamosos aliados lo notasen le sacaron de allí y lo llevaron a su ciudad donde le otorgaron todos los favores que imaginarse pudiera, construyéndole incluso la Catedral de la Nueva Fe, que aun hoy en nuestros días perdura allí erigida.
Vril-Yumtei no se declaró por ninguna de ambas facciones, alegando la ausencia de religión oficial en su tierra y continuó con sus negocios, buscando nuevos mercados ahora que los bosques daernit estaban cerrados.
Del trono de Gâdnarok no surgieron palabras para hablar de Ölbrem, al igual que de los Picos del Aullido y de las Grandes Praderas, puesto que para ellos las noticias llegaron y se fueron sin importar a nadie, pues Mingaard era ahora una región de pantanos, una ciénaga pestilente donde la gente debía trabajar tan duro como en los otros dos países nombrados para no morir de hambre. Si los dioses existían o no ¿a quién le importaba?, después de todo poco habían hecho por ellos.

Sin embargo, Bradna-Treev no olvidó el asunto, sino que bajo las exaltadas asertaciones de sus clérigos mandó un emisario hasta Urathas pidiendo que Ölbrem fuese entregado para ser juzgado y ejecutado con total seguridad.
(Al parecer los líderes de la fe en Shinai, diosa de la compasión y la bondad, no eran tan compasivos como predicaba su deidad, lo que produjo una pérdida de poder en todos ellos, negando a muchos incluso a realizar los más pequeños efectos de curación mágica.
“Compasivo como un alacrán” fue la broma más común entre los clérigos de esa época).
Urathas se negó en rotundo y tras dos semanas de tensa espera los ejércitos de Bradna surgieron del horizonte este, y sitiaron la ciudad de la herejía.
El imperio sarthan, impelido de ayudar a Urathas debido a su desacuerdo con respecto a la fe contempló el espectáculo impotente, mientras las otras naciones declaraban alianzas para con uno u otro bando.
Fue un hecho insólito el que los Gnomos, que aun guardaban en sus corazones la promesa de su antiguo rey de arrasar Urathas no se pusiesen del lado de Bradna, imitando la postura de los sarthan, pero por un motivo muy diferente. Ellos creían las palabras de Ölbrem, y aunque no tenían dioses, afirmaban que su fe colectiva había creado una divinidad artificial y ajena a los demás seres, la sacra Tecnología.

Sin embargo, a pesar de la tensa situación no se derramó sangre en la ciudad sitiada pues cuando Ölbrem fue buscado para que hablase con las tropas y les infundiese valor con sus palabras no fue encontrado en su alcoba. Solo sus ropajes y armadura desgarrada, la habitación llena de sangre y su famoso martillo partido y abrasado.
Treev, hombre razonable, desoyó las palabras de la iglesia que le pedían arrasar la ciudad de los blasfemos y levantó el cerco, siendo acogido como invitado de honor en su interior.
Poca gente sabe que aquella misma noche, en un aparte de la cena de celebración Treev imprecó a Reujv, rey de Urathas, el que hubiese creído las palabras de Ölbrem, y menos aun conocen la respuesta de este.

Reujv miró al hombre que compartía la estancia y suspiró, a él se lo podía contar; Treev y él habían sido como hermanos en la infancia, y aunque al crecer y obtener sus respectivos tronos se habían alejado uno del otro aun se tenían la suficiente confianza como para hablar con franqueza.
El rey abrió la ventana de la sala y se asomó por ella recibiendo el frío viento de la noche que meció las cortinas e hizo bailar las llamas en el candelabro sobre la mesa. Sus ojos se posaron en el norte, allí donde ya despuntaba la jungla, que crecía cada año más y más y como si tratase de ver la gigantesca mole cristalina que era su epicentro radial entornó los ojos, que se llenaron de un brillo extraño.
Al volverse Treev pudo identificar ese brillo claramente. Miedo.
- He visto a sarthan realizar curaciones al igual que nuestros clérigos, los he visto modificar el clima y comunicarse con plantas y animales todo ello apelando a su Zylia como los nuestros apelan a Tarantus o Shinai. Espero por el bien de todos nosotros que lo que dijo Ölbrem fuese cierto, espero que los dioses no existan.
El rey de Bradna no pudo decir nada ante estas palabras, salvo tragar saliva comprendiendo súbitamente y beber de un trago su dorada copa de vino, esperando sinceramente que aquel líquido se subiese pronto a la cabeza.
Este es el motivo de la construcción de Nargoriom, El Castillo Protector, que Treev ordenó construir el día que pisó de nuevo su país, para vigilar la frontera entre Bradna y el imperio sarthan.

Aun hoy se especula sobre lo que le sucedió a Ölbrem. Muchos quieren pensar que la iglesia tomó la justicia por la mano y lo quemó en la hoguera días después de haberlo capturado, montando una panoplia con la sangre y las ropas rotas para confundir al mundo y evitar la guerra. Otros opinan que Ölbrem murió de viejo en Urathas, pues todo era una maniobra de Reujv para no ser derrotado. Los más ingenuos creen que fue aniquilado por aquellos a los que había negado, los dioses, que lo enviaron al Abismo por sus pecados.

Muy pocos saben la verdad, a la que yo, Antonicus he accedido tras invocar ritos que escapan a la comprensión de los blandos de corazón.
Como he dicho, muy pocos saben que fue obra de los Caballeros del Ocaso, o más bien de aquello a lo que adoran, Sibiost, Aquel que Duerme Bajo la Arena, que entre sueños mandó a uno de sus ángeles de la destrucción, un emisario de muerte que arrancó a Ölbrem de su alcoba con fuertes garras de acero y músculo y lo llevó a su señor postrándolo aterrorizado ante el gigantesco horror, que le concedió la inmortalidad y lo bendijo con el honor de permanecer por siempre en aquella gigantesca caverna subterránea llena del Horror que no tiene Progenitor y los Hijos que ha engendrado durante milenios de existencia.
Y así salió Ölbrem de la historia del mundo; y así quedó, cantando alabanzas a un dios caótico con la cordura erradicada por la monstruosidad que él llama Señor, deseando ser muerto, pero incapaz de matarse por sí mismo, agonizando cada día en un tormento de sensaciones aborreciblemente inhumanas.

 



El Corazón del invierno
El Corazón del invierno
Precio: 31,00 €
 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
No hay comentarios Votos Estrellas
5 ****
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
  No hay comentarios.


Tiendas Online:

Otras webs de Planeta Ads Network:

manga - ociojoven | ultimas noticias - adn | cursos a distancia - ceac | cursos de ingles - home.es | series infantiles - planeta directo | noticias madrid - adn | cruceros - ociocruceros | fotografia - conocio | naves starwars - planeta deagostini | administracion de empresa - e-deusto

Publicidad: MPAA - Loans - Personal Loans - Loans - Fast Loans
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros