|
Una leyenda celta de Galicia.
Había una vez un joven campesino que un día se encontró con una joven y bella muchacha perteneciente a una clase social más alta. Los dos jóvenes se enamoraron al instante, pero el padre de la chica no consentía esta relación y le prohibió que viera de nuevo al muchacho. La joven no quería abandonar a su amor, y por ese motivo ambos se escaparon para casarse en secreto. Pero los familiares de la muchacha salieron en su busca y, por eso, los dos enamorados se vieron obligados a esconderse en multitud de lugares.
Y así, de escondite en escondite, fueron a parar a una profunda cueva donde pensaban que no les encontrarían. Pero en la caverna moraba una serpiente gigante que, en cuanto vio a los jóvenes, no dudó en abalanzarse sobre la chica para comerla. De repente, el chico sacó un cuchillo de su cinturón y se enfrentó a la monstruosa serpiente, a la que finalmente mató. Pero las heridas provacadas y el veneno inyectado por la serpiente, terminaron por acabar con la vida del muchacho. La mujer se quedó llorando la pérdida de su amor hasta que fue encontrada por su familia y devuelta a su hogar. Por eso, a esa cueva se la llama Cova da Serpe, en recuerdo a los dramáticos sucesos que allí sucedieron.
FIN
|
 |