Porcupine Tree: Deadwing |
|
16-05-2005 19:36
Por: Locky P.
|
|
 |
|
El grupo británico Porcupine Tree da un paso más allá de las fronteras del rock progresivo con su nueva entrega titulada Deadwing.
Hay una palabra ideal para definir la música que elabora Porcupine Tree: sensibilidad.
Sensibilidad para realizar creativas composiciones que seducen por su contraste de fronteras indefinidas entre atmósferas sutiles y ritmos de claras influencias metálicas.
Características que afloran en su nuevo álbum, Deadwing y que les permite mantenerse en la escena progresiva como un grupo de sugestivas cualidades y con un alto nivel de calidad.
Steven Wilson, principal compositor, demuestra atesorar una incuestionable habilidad para conjuntar ritmos dotados de una consistente agilidad con estructuras delicadas de suaves matices y pulcras armonías que sumergen al oyente en un universo pseudo onírico del que despierta con repentinos e inesperados arranques rítmicos.
Pero Steven Wilson (vocales, guitarra, teclados, piano y bajo en algunos temas), está arropado por un equipo de profesionales de auténtico calibre, del que destaca el batería Gavin Harrison, capacitado de una equilibrada destreza para ejecutar con precisión y contundencia los diversos pasajes y ambientes de los que constan las composiciones de Porcupine Tree.
A los teclados, Richard Barbieri crea atractivas atmósferas que envuelven las canciones en un manto de delicadeza, cumpliendo una importante labor de cohesión, mientras que el bajista Colin Edwin sostiene con precisión ritmos estimulantes.
Ejemplos que contienen las características reseñadas aparecen desde el principio, con el tema título, Deadwing, seguido de Shallow. El primero con un dinámico y atractivo desarrollo de guitarras y una pequeña incursión en terrenos pinkfloyanos, con apoyo de teclados y una batería contundente. Dentro de una estructura muy variable, cuenta con partes intimistas y pasajes que transmiten serenidad. Y el segundo, mucho más veloz y agresivo, incluye diversos efectos instrumentales y la voz de Steven pasada por algunos filtros que le dan un toque especial, mientras Gavin golpea de maravilla. Sin duda dos composiciones excelentes.
En los mismos parámetros encontramos temas como Halo, con un toque misterioso y un bajo en clave funky, o Arriving Somewhere But Not Here y Open Car, que combinan partes rítmicas con interludios lentos.
Otro toque de distinción que agrega personalidad al contenido de Deadwing, es el aporte del piano que, utilizado en su punto justo por Steven, crea un contraste ambiguo pero elegante.
En este sentido, The Start Of Something Beautiful es el corte más representativo, con el piano peleando protagonismo junto a golpes secos de batería, guitarras corrosivas, bajo vibrante y voz suave, todo, arropado con un fondo de orquestación. Un tema para escuchar con atención en la versión 5.1.
El piano, como es obvio, acapara protagonismo en los cortes más tranquilos como Mellotron Scratch, y la balada Lazarus.
A destacar las colaboraciones de Adrian Belew (King Crimson) y Mikael Akerfeldt (Opeth).
Porcupine Tree, bajo sus influencias sinfónico-progresivas, matizadas por un incuestionable sello personal, mantiene los indicativos necesarios para sonar con total actualidad.
|
 |
| |
|
|
|
|
 |
|