|CINE Y DVD| VIDEOJUEGOS | MÚSICA| LITERATURA | COMICS | MANGA|TECNOLOGÍA|TIEMPO LIBRE
|    DRAGONMANIA     |   Juegos de rol   |   Miniaturas   |   Juegos de cartas   |   Literatura  |  Juega y Fórrate 
| Publicidad | Concursos | Foros |
  Noticias |  Reseñas |  Fantasía |  Ficción |  Terror y Suspense |  Poesía |  Otros Relatos |  Opinión |  Ranking |  Actividades |  La Galería |  Juegos para tu móvil |  Tienda Libros

Tormenta eterna en Kios VI


Relatos de Fantasía

17-07-2006 19:35
Por: Destripacuentos

Sexto capítulo de esta novela de espada y brujería que estoy tratando de corregir. Serán bienvenidas todas las críticas, especialmente las constructivas. Espero que os guste tanto como las entregas precedentes

Al día siguiente el sol apareció furtivo entre una densa niebla, incapaz de transmitir su calor a los ciudadanos de Kios. Los perros se encontraban extrañamente callados, y parecía que únicamente el mar era capaz de romper el silencio de sepulcro que se cernía sobre la ciudad. La gente evitaba salir a la calle, la cual sólo era transitada por los guerreros de la Guardia de Reos. Éstos parecían lúgubres fantasmas recorriendo en silencio una ciudad muerta. Únicamente el tañido de sus botas contra el suelo los delataba como hombres. Sus caras, teñidas de miedo, odio o tristeza, parecían más propias de espectros atormentados que de guerreros humanos. Los sucesos de la noche les pesaban en el espíritu como una losa fúnebre.

tormenta eterna en kios vi
Un par de horas después de medio día la ciudad fue volviendo a su ritmo natural, y un grupo de encapuchados aprovechó el momento para desplazarse furtivamente hasta la taberna de Los Tres Sables. El tugurio debía el nombre a tres ornamentados sables de hierro bruñido que adornaban el lugar clavados tras la barra. Era un antro frecuentado por guerreros y borrachos, aficionados todos ellos a la fuerte cerveza negra que preparaba el dueño y único camarero. Éste era un antiguo marino que durante una de las innumerables batallas contra los reinos del sur perdió una mano. En la época en la que transcurre nuestra historia, se bastaba con su garfio y su hacha para mantener el orden en el local y, aunque a veces tenía algunos problemas con las ratas, mucha gente opinaba que había sido una suerte su desgracia, pues era uno de los mejores fabricantes de cerveza de la ciudad.

En los últimos tiempos, los Demonios Nocturnos habían hecho de Los Tres Sables su centro de reuniones. Era bien sabido por todos que se juntaban allí a conspirar, pero eran demasiado peligrosos para que nadie se atreviera a hacer algo. El rey, por su parte, prefería ignorarlos por el momento, pues, aun en decadencia, eran poderosos y tenían su utilidad.

Aquel día Nhao había llegado temprano, evitando las patrullas y los controles de la Guardia de Reos, la cual no hubiera tenido ningún reparo en adjudicarle cualquiera de los crímenes acaecidos en las últimas jornadas. Estuvo esperando varias horas solo con el dueño, bebiéndose mano a mano gran parte de uno de sus barriles de cerveza negra, hasta que a media tarde llegó otro cliente. Al momento, Nhao se alejó de la barra, pues sabía que al dueño no le gustaba ser visto con gente, ya que, según decía, en su negocio no podía permitirse deferencias. Así, fue hasta una mesa retirada y se sentó con la espalda contra la pared, sustentándose únicamente sobre dos patas. Desde ahí tenía una buena perspectiva del local y la espalda bien cubierta.

Al rato entró en el local uno de los encapuchados. Tras saludar con un seco gesto con la cabeza, se dirigió a paso vivo hasta la mesa de Nhao, recogiendo por el camino una silla. La colocó con el respaldo hacia la mesa y se sentó a horcajadas. Nhao le miró inexpresivo y sacó una daga de debajo de su capa. Con un tono de voz neutral la depositó sobre la mesa diciendo:

-Esta mañana ha aparecido un Guardia de Reos acuchillado en el puerto. Seis puñaladas en las costillas se lo han llevado con sus antepasados. Pero no se habrá ido triste, pues sus bolsillos estaban llenos de monedas de plata para pagar bien su viaje al más allá. Lástima que las monedas sean de acuñación nórdica; puede que eso le dé mala fama a su infame Orden.

El recién llegado se quedó mirando al joven, complacido. Una sonrisa cómplice le atravesaba el rostro. A modo de respuesta le dijo con tono irónico:

-Se tiene merecido su destino. Mira que tener tratos con esos sucios piratas indignos y sin honor… -volvió la cabeza y escupió al suelo; aprovechando el gesto levantó la mano en demanda de una jarra de cerveza.- Por fin ha pagado por su hipocresía. Me recuerda a cierto guía espiritual que ha fallecido también esta noche -comentó sardónicamente y, luciendo sus vampíricos colmillos en una amplia sonrisa, depositó suavemente un cuchillo negro sobre la mesa. Lo hizo con tanto cuidado que cualquiera hubiera pensado que era de cristal.- Se debió caer del campanario de su templo al ir a tocar Nocturnas. Lo que todavía no acierta a explicarse nadie es cómo se hizo semejante corte en el cuello; parecía que le hubieran degollado. Hay quien cree que no murió por la caída, pues no profirió grito alguno, lo que induce a pensar que primero le cortaron el cuello y luego le arrojaron al vacío. Yo me inclino más por creer que su fe era tan grande que no gritó porque no tenía miedo ni reparo en morir -continuó, inclinándose al tiempo que comenzaba esta última frase; echó otro largo trago de su jarra de cerveza y concluyó en tono confidencial.- Más misterioso resulta que un hombre piadoso como él tuviera los títulos de las propiedades de los últimos ajusticiados por herejía. Curioso, ¿no es cierto?

Nhao le sonrió desde detrás de su jarra de cerveza. Sus ojos reflejaban una fiera complacencia. Se quedó mirando fijamente la entrada, meditando sobre lo oído y esperando la comparecencia de un tercer hombre, el cual llegó pocos minutos después. Entró decididamente en la taberna y se dirigió hacia sus compinches con una sonrisa iluminándole el rostro. Era Tarkus, el gladiador, el cual había ganado su libertad matando a un oso en un duelo singular.

Ésta era una práctica muy común en la ciudad estado, en cuyos alrededores abundaban estos enormes mamíferos. Todos los prisioneros de guerra podían intentar ganar su libertad venciendo a dicho animal en combate singular, armados solamente con una espada corta. La mayoría de ellos morían en el intento para diversión y regocijo de los ciudadanos libres. Los que sobrevivían solían mantener vivo también su odio.

El hombre sacó una enorme daga de debajo de su capa y la clavó ostentosamente en la sufrida mesa. Apoyando las dos manos sobre la misma, para dar más contundencia a sus palabras, anunció ruidosamente:

-Hoy hay luto en el caserío de los Jarca, pues un asesino se introdujo silencioso esta noche en su propiedad y mató al dueño cruelmente. No pudo gritar, pues el asesino le sujetó la boca firmemente. Por lo que dicen los guardias de Reos, la única zona del fallecido que no estaba cubierta de sangre era precisamente ésa, la parte baja de la cara. Realmente debió sufrir mucho.

El hombre de los colmillos prominentes le miró burlón y le dijo al tiempo que le tendía una jarra rebosante de cerveza:

-¿Y no reconocerán por la huella la mano del asesino?

El norteño se miró la enorme mano, meditabundo, mientras se acercaba la jarra a la boca. Con las comisuras de los labios cubiertas de espuma, respondió con tono tranquilo:

-No lo creo, ciertamente. No lo creo. -Hizo una pausa para dar otro trago y añadió:- De todas formas se lo merecía. El pertenecer a las castas privilegiadas no le da derecho a nadie a inmiscuirse en la política de la ciudad sin estar en el Consejo. Se creen que por tener una casa de gladiadores y un par de naves pertrechadas para el combate ya están por encima de la ley. ¡Pues no señor! -Hizo una pausa y continúo después de tomar aire.- A partir de hoy no dormirá tranquilo ni el rey. ¡Ni el rey!

Nhao jugueteaba, abstraído, con su daga. Sus ojos brillaban maliciosos y en su cara se había quedado congelada una sonrisa entre burlesca y sanguinaria. Con un tono de voz misterioso y fascinado entonó suavemente, más para sí mismo que para sus compañeros:

-Las tres dagas han bebido. Sus tres estamentos han sufrido y pronto caerá su cabeza. El desenlace se acerca, y todos sus agravios serán saldados a sangre, acero y fuego.

tormenta eterna en kios vi
En aquel preciso momento irrumpió en el establecimiento un destacamento de la Guardia de Reos. Eran una docena e iban armados hasta los dientes; y, lo más importante, sabían que estaban metiéndose en la boca del lobo. Todo el mundo pensó, y sigue pensando a pesar de las palabras del sargento del destacamento, que entraron para ajustar las cuentas a los Demonios de la Noche, pues bien es cierto que, dentro de aquellas Sectas de la Espada, el honor y la camaradería eran los valores que más les unían y les daban fuerzas ante la adversidad. De hecho, nadie había puesto en duda que, tras la muerte de uno de los miembros de la guardia de Reos, la venganza no tardaría en llamar a aquella puerta.

-¡Por orden de su majestad el rey se procede al registro de este local en busca de traidores y asesinos! -gritó amenazante, espada en mano, el sargento del destacamento.

Nhao se levantó desenvainando su espada y, apuntándole con ella, le espetó:

-Aquí no hay más traidores que aquéllos que matan a nuestro pueblo para alimentar a su señor, ni más asesinos que aquéllos que ejercen de sus perros. ¡Muerte al rey! ¡Muerte al conspirador con corona!

-¡Hasta aquí has llegado perro! -rió entre dientes el sargento al oír aquellos insultos.

En un instante todos los presentes sacaron sus aceros y se enzarzaron en una brutal reyerta. Los gritos a favor y en contra del rey se entremezclaban y quedaban ahogados por el estrépito de la batalla. Al final sólo quedó en el aire el entrechocar de los aceros y el ruido de los muebles y los cuerpos rotos. Contra todo pronóstico, los partidarios de Nhao fueron más numerosos, o más fieros, que los partidarios del monarca y, tras unos instantes de frenético combate, estos últimos tuvieron que abandonar el lugar con dos muertos en contra y un solo traidor eliminado. A las pocas horas el tugurio fue pasto de las llamas, en venganza por la ignominiosa derrota infligida, pero nadie pudo callar las voces que narraban lo que ahí había sucedido.

Una de estas voces fue la de Tiun, un trovador extranjero de paso por la ciudad, el cual creyó ver en el agitado panorama social la oportunidad para comenzar a forjarse un nombre. En la polis no eran comunes los artistas y, con sus aguzados versos, consiguió en escasas horas ganarse un buen auditorio y un duro desencanto. A diferencia de otras ciudades estado, en Kios no estaban habituados a otro tipo de expresión musical que la de las baladas populares. Por ello, escasamente fue localizado por la guardia de la ciudad, fue violentamente reducido y conducido a una mazmorra, pues sus hábiles composiciones fueron consideradas subversivas e insultantes para con la corona y su fiel Guardia de Reos, los cuáles habían sido satíricamente retratados en los poemas recitados.

A pesar de este tipo de detenciones, la guardia no consiguió acallar las protestas. Después de muchos años bajo el férreo control del monarca, los enemigos políticos del rey sintieron que se acercaba su oportunidad y se envalentonaron. La revuelta se iba haciendo patente en cada vez más sectores la enorme ciudad estado.

 

| < 1 > | 2 | Siguiente >>

El día de los trífidos (Tapa dura)
El día de los trífidos (Tapa dura)
Precio: 17,50 €
 Imágenes
tormenta eterna en kios vi
tormenta eterna en kios vi
tormenta eterna en kios vi
tormenta eterna en kios vi
tormenta eterna en kios vi

 Vota este artículo


 Recomienda
 Emails separados por comas
| Formato imprimible |
Comentarios Votos Estrellas
2 1 ***
 
 
COMENTARIOS DE LOS POBLADORES
Tema: Autor: Fecha:
   Bien
30-07-2006 03:03
El relato está bien, y los personajes son interesantes, pero encuentro el argumento un poco lioso. Hasta aquí has dedicado mucho tiempo a una de las hermanas que, a la postre ha resultado muerta, por lo que es como si toda la historia comenzase de nuevo. A ver cómo acaba.

   RE: Bien
07-08-2006 13:35
Lo paradógico, creo, es que la historia es eminentemente lineal. Espero que al final no resulte demasiado confusa. Muchas gracias por el comentario

   Tá bien.
20-07-2006 18:14
Sigue la tensión, el relato está bien, pero podrías comentar las escaramuzas si quieres. No es un defecto no comentarlas, pero añade mas interés todavía a este magnífico relato.

   RE: Tá bien.
24-07-2006 11:00
Gracias por el consejo. La verdad es que batallas no van a faltar durante la novela, por lo que pensé que las de este capítulo, al no tener tanta relevancia, podían ralentizar la historia. No obstante, valoraré si las cuento con más detalle cuando ultime la novela.

Muchas gracias de nuevo.




Tiendas Online:

Otras webs de Planeta Ads Network:

manga - ociojoven | ultimas noticias - adn | cursos a distancia - ceac | cursos de ingles - home.es | series infantiles - planeta directo | noticias madrid - adn | cruceros - ociocruceros | fotografia - conocio | naves starwars - planeta deagostini | administracion de empresa - e-deusto

Publicidad: Problem Mortgage - Adverse Credit Remortgage - Fast Loans - Credit Cards - Mortgage
Copyright Ociojoven Networks Publicidad Sobre nosotros Pobladores Aviso legal Trabaja con nosotros