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La vuelta de la clásica serie de televisión.
Tiempo atrás se dijo que después de “Star Trek”, “Expediente X” era la serie de ciencia ficción y sucesos paranormales más importante de la televisión. Quizá el tiempo ha demostrado cuán equivocado estaba quien lo dijo, o quizá no. El caso es que la serie, con sus nueve temporadas, dejó huella entre los televidentes y se hizo hueco en la memoria colectiva. Algo muy relevante a la hora de tener en cuenta un posible revival, especialmente si está encaminado al cine. Ésta película, que se estrena 10 años tras el final de la serie (1998), comenzó a gestarse en 2001. Con ella Chris Carter, creador de la franquicia, quiere recuperar a los personajes y el universo en el que se encuentran. No es la historia que querían los fans, aquella donde continuaría el argumento que se dejó en el aire, pero es un buen inicio para la vuelta de la serie. El tiempo dirá si ha sido el primer paso de un retorno elaborado, o si sólo se ha convertido en un fugaz intento fallido por recuperar a dos personajes ya clásicos de la televisión.
Argumento
La historia, como decíamos, no sigue el guión que se quedó en el aire en su época (las abducciones extraterrestres, o del gobierno, y todo aquello de la desaparición de la hermana de Mulder). En lugar de esto, presenta un desarrollo englobado en el género del thriller, con pocas sorpresas y escasa tensión para sorprender a un público con altas expectativas. Todo comienza seis años después del final de la serie. Scully trabaja en un hospital católico, y Mulder, a quien parecen ya no perseguir demasiado, está recluido, coleccionando recortes y alimentando su paranoia. En el FBI están preocupados, puesto que ha desaparecido una joven agente y sólo han conseguido algunas pistas de un viejo cura que dice tener visiones. Como la situación es paranormal, desde el FBI contactan con Scully para ver si ella sería capaz de encontrar a Fox Mulder. Si lo hiciera y éste aceptara a colaborar con ellos, todos sus problemas legales (como una condena a muerte, por ejemplo) se olvidarían. Mulder, en principio, piensa que es un truco para capturarle, pero finalmente entra en razón y decide “creer”. A partir de ahí la pareja inicia su particular camino para descubrir qué ha ocurrido con la chica
Película
El desarrollo es similar a ciertos episodios de la serie cerrados. Tenemos un misterio, un responsable, y a Mulder pensando que algunas cosas son “paranormales”. Scully continúa poniendo el granito de arena realista, y la pareja evoluciona en su relación de manera considerable. Por desgracia, al guión le falta ritmo y ser muchísimo más ambicioso. Al fin y al cabo, después de 10 años, el público no quería ver en pantalla grande un nuevo episodio de la serie, sino una producción cinematográfica a la altura de las circunstancias. El caso y el poco misterio del guión le viene pequeño a la licencia y los personajes protagonistas no se mueven apenas de su estatus quo. Terminan como comenzaron, y eso en la serie vale, pero en la esperada película que el público va a ver después de 10 años, no puede ser.
Desde el principio Chris Carter debería haber elegido continuar, de manera razonable y con tacto para situar a todos los espectadores (incluso a los que no vieron la serie completa), en el argumento que se quedó a medias en su tiempo. Era el más interesante y en el que podrían haber dado rienda suelta a distintas tramas que aprovecharan la mitología de la licencia. Con ésta aventura que nos han presentado, sólo habría que cambiar a Mulder y Scully por otros dos investigadores, y seguiríamos teniendo una película consistente.
Reparto
Los protagonistas, con 10 años más, continúan siendo David Duchovny y Gillian Anderson, a quien el público ha visto recientemente en algunas producciones, pero que no han vuelto a brillar como lo hicieron en televisión con los expedientes X. Los dos intérpretes se mantienen en forma y vuelven a hacer gala de esa química que les caracterizó en su momento. Verlos en acción, juntos, aunque sea menos de lo que nos gustaría (el guión separa a Scully demasiado de su compañero con una trama que nos importa más bien poco), es lo mejor de la película. Les acompaña otro veterano de la serie: Mitch Pileggi como Walter Skinner, y una debutante: la agente Dakota Whitney, a quien caracteriza la cinematográfica Amanda Peet.
Conclusión
La nostalgia y la popularidad que tuvo la serie en su época serán suficiente para que la película consiga una buena taquilla en todo el mundo. La duda es saber si la recaudación será lo suficientemente buena como para que sus responsables decidan rodar el siguiente film. De llevarse a cabo, éste sí seguiría la historia de la serie y se estrenaría en 2012. Aviso a navegantes, como es tradición en los últimos tiempos, ésta película cuenta con una escena post-créditos, así que no salgáis corriendo de la sala como hace la gente (ni que fueran a darles una paliza) y escuchad tranquilamente la música hasta que salga la secuencia.
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