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Hola Albus, estoy de acuerdo con ese razonamiento de que existen infinitas posibilidades, y que incluso los más pequeños y cotidianos actos de nuestra vida podrían cambiarlo todo. Lamentablemente, eso solo ocurre a nivel individual. A nivel social debería haber una especie de "explosión" para que algo cambiara, puesto que lo que habla ahí son las estadísticas, y cuanto mayor sea el número y la amplitud de lo ocurrido, mayores consecuencias tendrá. Asimismo, en la vida de uno mismo hay cosas que es difícil cambiar y que es POCO PROBABLE que cambien con un acto tan simple. Pero, todo lo que hagas puede determinar el futuro, sea en algo tan aparentemente nimio como un dolor de estómago, un retortijón, un plato roto, etcétera (pueden ser cosas buenas), o en algo que consideraríamos más o menos importante.
La cuestión más difícil es saber si eso se puede predecir. Seguramente nosotros actuamos haciendo una especie de plan de ese tipo de cara a un sinfín de cosas. Actuamos haciendo aquello que creemos que nos va a llevar a un buen resultado. Si no lo hacemos, es que nos detienen el miedo y la duda. Pero aún así no podemos saberlo. Además, es algo que puede mirarse desde infinitos puntos de vista. Puede debatirse así la historia, por ejemplo, ¿y si Alejandro Magno hubiese ido a Italia y se hubiese topado con las legiones romanas? Claro que eso choca con enormes dificultades, precisamente por la cantidad de factores que influyen en el resultado de un acontecimiento global, eso sin contar con el azar, que es el que juega el papel más importante, tanto en nuestra vida individual como en el plano social, histórico... y se materializa en los actos.
En cierto modo estamos reflexionando acerca del azar. El azar existe y es el motor del mundo, más allá de las leyes físicas de la materia, que quizá son también fruto del azar. La evolución biológica funciona por azar, aunque de los infinitos productos de ese azar solo permanecen los mejores en un momento dado. Pero aún esto es modificado cuando hay cambios y los que eran mejores pasan a ser peores a causa del azar. En cuanto a nuestra vida, también es puramente azarosa, aunque la inteligencia y la astucia pueden resultar útiles. La "astucia" en el fondo no modifica el azar, sino que nos dice qué es lo que queremos y cómo intentar conseguirlo. Existen infinitas posibilidades, pero solo una será la verdadera. Por ello debemos intentar por todos los medios que sea lo mejor posible, siempre que el azar lo permita. En la evolución biológica será la mejor por fuerza, porque lo "peor" muere. Pero las acciones humanas son otro cantar. Es el hombre quien decide su futuro, y hace lo posible por lograrlo, confiando en el azar.
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